domingo, 17 de agosto de 2008

De Este a Oeste

Definitivamente
Yo debería dejar de jugar al severo
De todas formas
¿Qué caso tiene toda esta política de defensa?
Vos, igual,
Seguís invadiendo éste,
Mi hemisferio del colchón,
Con tu diplomático meñique
Del pie derecho, que peregrina
Por el accidentado relieve
De los dedos fugitivos de la ropa de cama.

¡Qué continúen los sobornos
Y el tráfico de influencias!

Ya decidí cederte mis colonias enteras
Y mi soberanía.

3 comentarios:

Ana I. dijo...

En el amor y la guerra todo se vale...
Muy bueno, me gustó bastante.
Saludos.

Vh swich dijo...

que buena idea esa de la soberania... jaja... me agrado el final.

CATA dijo...

me encanta
me encanta
me encanta