martes, 6 de septiembre de 2011

Un mes en el extranjero

Agosto del 2011

Para alguien ya será preciso

escribir la historia de alguna puta

ambientada en el 92


La lata de un taxi del aeropuerto

amortigua la bulla amorfa

que emite el conjunto de cosas

al que llamamos Chepe


Y mantener el equilibrio

en el vinil grasoso de los asientos

secreta la dosis de adrenalina

que, en teoría,

produce volver a casa


La lata de un taxi del aeropuerto

magnifica los gemidos del datáfono

cuando el chofer pasa la misma credomatic

con la que compraste los souvenirs


Y entonces te das cuenta

de que las millas acumuladas

no son directamente proporcionales

a lo lejos que estuviste

de todos nosotros.