al domingo
más longevo
de toda la década
Y se calienta la memoria
bajo un sol antiguo;
hace combustión
con el tronco seco
de mi mente
en neutro
Veo sobre la ventana
la cicatriz de un sticker neón
del que fue mi canal
de televisión favorito
Lo veo como el único recuerdo
real de esa habitación
dónde perdía la mirada
y me decía a mí mismo
cosas como:
- La piel sobre su cráneo
debe ser el glaciar más
inhóspito del universo.
Si está cerca,
Si está cerca,
siento el vapor helado
resbalandole del pelo
meterse dentro
para no volver a salir-.
Anotaciones mentales
colisionan a ochocientos
cuadros por segundo
veinte años más tarde
contra la superficie
antioxidable
de una cocina
apocalíptica
más inteligente
que un niño
de tres años
En la que todo se ordena
en círculos cada vez
más pequeños
y obvios
Un calendario maya
hecho de envases herméticos
y otros contenedores plásticos.