No siempre quien lleva rumbo downtown
En busca de acción para tipos con corto presupuesto
Termina amnésico y feliz
Esperando nada más a lidiar con la bien merecida resaca.
Conozco a varios que se han devuelto a sus casas
Con el puño de billetes de baja denominación
A modo de caja chica
Hechos un nudo en la garganta,
Maldiciendo a todas las cabezas rubias
Hacinadas como el comején en sus ciudades a escala
Y llevándose la nauseabunda impresión de haber visto a Clarita,
La prima tercera,
Contando los bichos muertos en el parabrisas del gringo
Que tantea el código de barras que le pusieron en las tetas.
1 comentario:
¿por qué usted nunca deja de sorprenderme?
Excelente.
excelente.
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